NUEVAS CANCIONES

By | on 8 enero, 2019 |

Hace un año, tras un concierto, Ignacio Jiménez, vecino de Manzanares, se ofreció a enseñarnos algunas canciones aprendidas de su madre. La investigación y la búsqueda de nuevos temas no es fácil, es necesario que los posibles informantes estén abiertos a trasladar su saber y eso ha hecho Ignacio. Puede que las canciones sean conocidas, ya sabemos que la música tradicional anda a sus anchas, pero es el canto que él aprendió de su madre y eso, generosamente, es lo que nos ha enseñado. Son dos canciones llenas de ironía y gracia. El tema recurrente de la dama y el segador y el de la moza avispada.

EL SEGADOR Y LA DAMA  Romance recogido por AIRÉN, aportado por Ignacio Jiménez, de  Manzanares;Adap. y arreglos: AIRÉN 2018 

Oiga, usted, buen segador (bis) / ¿Quiere segar mi cebada? (bis)

Oiga, usted, buena señora (bis) /  

-¿Dónde la tiene sembrada? (bis)

-No está en alto, ni está en bajo (bis) /  ni tampoco en tierra llana (bis)

 que está en medio dos columnas (bis) /  que las sostiene mi alma (bis)

El segador, obediente (bis) / a la noche, fue a segarla (bis)

Y a esto de la media noche (bis) / diez gavilleros llevaba (bis)

Ya termina de segar (bis) /  y la señora le paga (bis)

se lo envuelve en un pañuelo(bis) /  que valía más el pañuelo,

que el dinero que llevaba. / Y la señora le dice (bis)

– ¿Volverá, usted, mañana? (bis)

– Sí, señora, volveré (bis) /  pero serán las espaldas (bis)

 A otro día por la mañana (bis)   / “replicaban” las campanas (bis)

-¿Quién se ha muerto? ¿quién se ha muerto? (bis)

-El segador de la Olalla (bis)

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EL PINCHACITO

Recogida en Manzanares por Folk AIRÉN- 2018; Informante: Ignacio Jiménez León                                                                                         Adap. y arreglos: AIRÉN 2018

Una muchacha está mala, / la madre llorando está

y las vecinas decían: / “mala, está”, “mala está”, “mala está”

Llamaron al practicante / “pa” que le pinchara un pie.

La muchachita decía: / “¡pinche, usted!”, “¡pinche, usted!”, “¡pinche, usted!”

Y al pegar el pinchacito, / la aguja se le dobló,

la muchachita decía: / “¡qué dolor!”, ¡!qué dolor!”, “¡qué dolor!”

A esto de los cuatro meses,  / la barriga se le hinchó

y a los nueve meses justos, / un chavalillo parió.

Unos dicen que es del cura, / otros, del apuntador

y la muchacha decía: / “de los dos”, “de los dos”, “de los dos”

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